Insecticida y fertilizante 100% natural

Hasta hace poco, nuestra sociedad trataba de hacer frente a las plagas y enfermedades que afectan a los cultivos, utilizando medios químicos y artificiales. Sin  embargo, el incipiente mercado ecológico, entre otros factores, ha incitado y fomentado que el uso de fertilizantes naturales crezca de manera exponencial.

En la búsqueda incesante por encontrar sustratos orgánicos naturales con los que nutrir la tierra, surgen las “tierras de diatomeas”, también conocidas como “tierras blancas”. Las diatomeas son algas fosilizadas que se utilizan en forma de tierra, y que actúa tanto de fertilizante orgánico y natural, como de insecticida ecológico para los cultivos. Dado su origen supone un importante compuesto para toda la cadena alimentaria marina. Su composición orgánica como algas unicelulares microscópicas, hace que al fosilizarse sus restos sean una importante fuente de nutrientes. Según los expertos, las diatomeas pueden tener su origen durante o después del periodo Jurásico. 

 

Pero ¿para qué sirve la tierra de diatomeas? Se trata de un producto muy versátil, cuyo origen 100% natural lo hace ser uno de los recursos más demandados en el sector agrario, dado su bajo coste, su alto índice de efectividad y su compatibilidad con cultivos orgánicos y con la ganadería bio.

No tiene una acción insecticida por envenenamiento, sino por deshidratación. La capa externa de los insectos se pierde por abrasión o absorción de las diatomeas, y al perder estos su protección contra la pérdida de agua, se produce la desecación y terminan muriendo. No se trata, pues de una acción química sino una cuestión física, de modo que no genera resistencias, ya que a las concentraciones en las que es tóxico para los insectos, resulta inocuo para las personas y para otros mamíferos.

Estas cualidades convierten a la tierra de diatomeas en un producto formidable para utilizarlo, tanto por el aporte nutricional extra, como por su contribución a modo de insecticida. De manera que si dispones de una pequeña huerta o un jardín, puedes considerar su uso para enriquecer y proteger ese espacio.